miércoles, 21 de diciembre de 2016

Betty Grable y Marilyn Monroe, dos mitos para una época

De las 100 imágenes que propone la revista TIME como las más influyentes de todos los tiempos me quedo sin duda con la de Betty Grable ya que, al contrario que la mayoría de las fotos de la lista, esta tiene un espíritu alegre.

La instantánea fue tomada en 1943 por el fotógrafo Frank Powolny y rápidamente se convirtió en un icono de la feminidad. En aquella época Betty era una de las actrices más famosas y mejor pagadas de Hollywood, y su foto se extendió entre las filas de los soldados norteamericanos que luchaban en la Segunda Guerra Mundial. Betty era una mujer segura de sí misma, transgresora y diferente al resto, de ahí el mito que ha llegado hasta hoy en día.

Pero si hablamos de feminidad lo primero (mejor dicho ¡la primera!) que nos viene a la cabeza Marilyn Monroe. Símbolo del siglo XX, esta actriz marcó una época y dejó un legado que ha llegado hasta nuestros tiempos. Sus sesiones de fotos con ropa blanca y en bañador son de sobra conocidas en el mundo de la moda.


De algún modo ambas están conectadas, no hay más que ver su parecido físico (tanto, que más de uno atribuye la primera foto a Marilyn) y su similar carrera artística, de hecho trabajaron juntas en alguna película. Pero fue la personalidad de ambas lo que las alzó hasta la cima, transformándolas en referentes de estilo.


Las similitudes entre ambas fotos salta a la vista: imágenes negro en las que aparecen dos mujeres felices, rubias de ojos azules, en un traje de baño blanco. Además, la pose es prácticamente idéntica, por lo que en seguida una recuerda a la otra. Aunque hay más de una década de diferencia entre ambas imágenes, se aprecia una misma tendencia tanto en pelo como en vestuario, solo pudiendo señalar como diferencias los tirantes del bañador, los tacones de Betty y la sombrilla de Marilyn. La segunda foto corresponde a la campaña de ropa de baño de Pirelli, en el año 1952 y está tomada a color, mientras que la primera es a blanco y negro. Asimismo, una está hecha dentro de un estudio fotográfico y la otra en un exterior, concretamente en una playa para ambientar mejor la sesión publicitaria.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Diario Médico: prensa especializada en Medicina

La prensa especializada es una parte fundamental dentro del periodismo y una de sus ramas más importantes debido a la trascendencia de los temas que trata es la prensa científica. Los principales medios y agencias de comunicación cuentan con una sección de ciencia en la que se informa acerca de investigaciones médicas, avances científicos, problemas del sector, etc. Además, existen algunos medios, principalmente páginas web y publicaciones en papel dedicadas a ello.

Uno de los medios más influyentes dentro del periodismo científico es Diario Médico, una publicación impresa que recoge las noticias del sector sanitario. Esta guía informativa forma parte del gigante grupo de comunicación Unidad Editorial, el cual posee otras publicaciones similares como Correo Farmacéutico, lo que demuestra una clara vocación informativa que tiende a la diversificación.

Diario Médico comenzó su andadura en 1992 y desde entonces se publica de manera diaria de lunes a viernes. Cada día se distribuyen 50.000 ejemplares entre los principales hospitales, centros de salud, clínicas, colegios médicos, compañías farmacéuticas, etc.  por lo que se trata de un referente del sector médico.

Como su nombre indica, Diario Médico se dirige a un público muy específico: el sector sanitario. Por ello la edición en papel se distribuye en lugares relacionados con ese ámbito y la edición online precisa una suscripción para ser leída para asegurar que el lector pertenece a este sector. Se trata de un público selecto y reducido, lo cual ha sido una ventaja ya que la crisis del papel apenas le ha afectado puesto que los profesionales de la sanidad siguen necesitando leer este medio.

Actualmente su directora es Carmen Fernández Fernández, que también dirige Correo Farmacéutico. Llegó al cargo en febrero de 2016 tras años de experiencia como redactora  jefe en la delegación del medio en Barcelona y sustituyó a Francisco J. Fernández. En el puesto de subdirector se encuentra José Ramón Zárate Covo, junto a Cristina Ruiz que ejerce como redactora jefe y a Lourdes Esparza Díaz como jefa de edición. El coordinador médico que supervisa el rigor de los artículos es el Doctor Javier Cotelo Vila y la directora gerente Rosario Serrano.

Los contenidos se dividen en diferentes secciones: el área profesional, el área científica y la parte de opinión. En el primer epígrafe aparecen varios apartados: Sanidad, Profesión, Normativa, Gestión, Entorno y Consulta. Cada uno desarrolla temas estrictamente relacionados con la sanidad desde una perspectiva científica. Cada sección está formada por dos redactores contando con los que se han citado anteriormente, por lo que es un equipo reducido que trabaja desde Madrid, además de un periodista que lo hace desde Barcelona.

martes, 22 de noviembre de 2016

Tecnología al servicio de la Museografía

La tecnología se ha convertido en un elemento indispensable para la cultura, ya que le aporta numerosas ventajas. Una de las ramas que la usa en su favor es la Museografía ya que el desarrollo tecnológico permite el avance de numerosos factores que influyen en el resultado final de lo que es un museo: la seguridad y conservación de las obras, las instalaciones técnicas, la accesibilidad para el público, etc.

Hoy en día cualquier museo del mundo tiene su propia página web, e incluso, su propia aplicación para dispositivos móviles. Es la mejor forma de darse a conocer y llegar al mayor número de personas, puesto que se eliminan las barreras físicas y permite visitas desde cualquier parte del mundo. La web de un museo debe incluir la información básica que precisan los visitantes (localización, horarios, servicios, tarifas…), así como los datos sobre el propio museo: qué exposiciones alberga, durante cuánto tiempo...

Otro de los recursos tecnológicos más extendidos en los museos actualmente son las audioguías. Se trata de un servicio que complementa las exposiciones del museo mediante una explicación oral grabada en un dispositivo que el público puede adquirir, unas veces previo pago y otras de forma gratuita. De esta forma los usuarios del museo disponen de una guía particular sobre la que tienen el control, ya que son ellos quienes deciden qué quieren oír y cuánto tiempo quieren emplear en cada parte de la exposición.



En los últimos años algunos museos han ido un paso más allá y han creado las guías multimedia. Son una versión mejorada de las anteriores, dado que ofrecen la información en varios formatos, combinando audio, texto y vídeo, para facilitar y completar la experiencia del visitante.

Por otra parte, la mayoría de las exposiciones incluyen contenidos multimedia en su catálogo. Las muestras suelen aparecer en las páginas web de los museos, lo que significa que han pasado por un proceso de digitalización para mejorar la difusión de las obras. Además, es muy común encontrar elementos tecnológicos en el recorrido de las exposiciones: pantallas táctiles para interaccionar con el público, proyecciones de presentaciones o vídeos que resumen o explican el material expuesto...


En Museo Arqueológico Nacional es un claro ejemplo de la tecnología al servicio de la Museografía. Tras seis años de reformas, su reapertura en 2013 dejó patente que se trata de un museo del siglo XXI, con numerosas influencias tecnológicas. Desde que ponemos un pie dentro observamos la influencia de la tecnología en el MAN: las entradas, que pueden adquirirse por internet, contienen un código BIDI que se lee con un aparato electrónico. Su página web ofrece la información más relevante de las muestras que se exponen en su interior, y su app para móviles y tablets pone al alcance de los usuarios la información sobre las mismas. Asimismo dispone de servicio de audioguía y de guía digital, uno de los recursos más demandados entre los visitantes. Además, a lo largo de todo el recorrido hay conexión wifi y numerosos elementos tecnológicos que complementan la muestra permanente.


martes, 15 de noviembre de 2016

Sala virtual de prensa, una herramienta clave de comunicación

Las salas de prensa online son un elemento imprescindible en la relación entre empresas y periodistas. Cada día más entidades añaden la información dedicada a la prensa en sus páginas webs puesto que es una forma sencilla de dar a conocer todas sus propuestas y acontecimientos. Además de agilizar en gran medida la comunicación con los medios, la sala virtual de prensa facilita la labor de los periodistas o comunicadores, ya que contiene la información necesaria para crear las noticias sobre ese evento.

Existen diferentes tipos de salas online. Algunas funcionan casi como un archivo histórico ya que guardan los documentos con información antigua, mientras que otras tan solo cuentan con los datos de los últimos acontecimientos, puesto que se van eliminando los anteriores. Por otra parte, hay casos en los que el acceso a la información de prensa es ilimitado, de forma que cualquier persona pueda tener esos datos, mientras que en otros el acceso está restringido y solo se puede entrar con un usuario y una contraseña que la organización ha facilitado previamente.

Toda sala de prensa debería seguir algunos parámetros lógicos e incluir algunos documentos clave. Por ejemplo, es preferible que todos los documentos de la web estén en formato PDF, ya que impide la modificación del texto e imágenes y garantiza que el periodista va a recibir el archivo tal como se creó. Las imágenes deben estar en formato jpg o similar para que cualquier ordenador pueda abrirlo. Además, es importante que las fotografías estén en alta calidad, lo suficiente como para que se puedan imprimir si el medio de comunicación lo necesitara. En el caso de audios y vídeos ocurre lo mismo: deben aparecer en un formato compatible con el mayor número de dispositivos y en la mayor calidad posible. Es muy común que estos archivos multimedia estén disponibles en ficheros de tipo Dropbox o Wetransfer, en este caso hay que tener en cuenta que ciertas páginas de envío de información caducan un tiempo después y los archivos dejan de estar disponibles, por lo que la mejor opción es una carpeta de Dropbox a la que se puede tener acceso sin límite de tiempo.

Hay ciertos datos que deben aparecer en la página web, como un correo o teléfono de contacto para solucionar los posibles problemas que encuentre el periodista y que le permita tener comunicación con la empresa en cuestión. Del mismo modo, es importante que la información esté bien organizada para que se pueda encontrar de forma visual en la web sin esfuerzo. Los documentos deben estar ordenados por fecha, así como señalar los aspectos más relevantes del hecho que se está comunicando, ya sean las características de un producto o los detalles de un evento.



En el caso concreto de la sala deprensa del Festival Internacional de Jazz de Madrid encontramos una web bien organizada, fácil de encontrar en la página y de acceso libre. Lo primero que aparece es el contacto de prensa, seguido de los dossieres para los medios de comunicación, las imágenes y los vídeos. Los documentos están clasificados según fecha y formato, lo que facilita el trabajo a la hora de encontrar una información en concreto. Un punto a favor es que la mayoría de archivos están en PDF, aunque algunos son formato doc lo cual resta profesionalidad a la comunicación. Los enlaces de los recursos audiovisuales llevan al usuario a una carpeta de Dropbox, aunque no especifican la calidad de los mismos. En resumen, es bastante útil para la prensa pero podría mejorar algunos aspectos.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Estadísticas de Ciencia: Investigación científica y Desarrollo tecnológico

El Anuario Estadístico de España elaborado anualmente por el Instituto Nacional de Estadística es una recopilación de datos que esboza la situación cuantitativa de la realidad económica, social y demográfica del país. Utiliza numerosas fuentes tanto internas como externas al INE, y cuenta con la colaboración de diferentes organismos, empresas y Comunidades Autónomas.

Cada Anuario, realizado desde 1958, incluye cifras sobre demografía, educación, cultura, salud, medio ambiente, seguridad y justicia, calidad de vida, mercado laboral, empresas, agricultura, industria, servicios, comercio exterior, etc. En este caso nos centraremos en la información relacionada con ciencia y tecnología, en concreto en el personal empleado en investigación científica y desarrollo tecnológico por Comunidad Autónoma en el periodo comprendido entre los años 2007 y 2014.

Lo primero que llama la atención de esta estadística es el aumento generalizado del número de trabajadores en materia de I+D desde 2007 hasta 2010, años en los que estalló la crisis económica. Durante ese periodo el número de empleados se incrementa en más de 20.000, algo sorprendente dada la coyuntura económica del momento, cuando la tasa de paro se disparó rápidamente. Sin embargo, a partir de 2010 y hasta 2014, sí que se observa un descenso continuado del número total de trabajadores en I+D en España.

La Comunidad de Madrid encabeza la lista con el mayor número de empleados en este ámbito, manteniendo siempre cifras superiores a los 46.000 puestos de trabajo. Le sigue de cerca Cataluña, siempre con más de 43.000 trabajadores. Estas dos comunidades suman juntas casi el 50% del total de empleados, claro reflejo de que son los dos grandes núcleos empresariales del país. Andalucía, la Comunidad Valenciana y el País Vasco destacan sobre las demás, aunque ni siquiera se aproxima a las impresionantes cifras de Madrid y Cataluña. Andalucía se mueve en torno a los 23.000 trabajadores, Valencia a los 19.000 y el País Vasco a los 17.000. El resto de Comunidades Autónomas presentan un número de trabajadores muy inferior, con La Rioja situada en el último puesto debido a sus 1.000 puestos de trabajo en I+D.

Obviamente estas cifras tienen mucho que ver con la población de cada Comunidad Autónoma; Madrid y Cataluña son las más pobladas, y por tanto las que más empleos ofrecen. Además se trata de las dos comunidades más importantes del país, destacando especialmente Madrid y Barcelona, por lo que es lógico que la investigación y el desarrollo tecnológico se encuentre en ellas.

Por otra parte, en algunas comunidades las cifras de empleo en I+D no van acompasadas con las de población. Claro ejemplo de ello es Castilla y León, una de las regiones más amplias del país y sin embargo en la cola en cuanto al desarrollo tecnológico. Lo mismo ocurre con Castilla-La Mancha, donde la diferencia es muy acusada ya que tiene muy pocos puestos de trabajo en desarrollo.


Podemos terminar con dos conclusiones: El sector del I+D ha sufrido una importante bajada desde 2010, y los últimos datos reflejan una tendencia a continuar así; Y Madrid y Cataluña suponen los dos grandes motores de España en lo que se refiere a investigación científica y desarrollo tecnológico, aunque encuentran apoyo en otras comunidades autónomas. 

martes, 1 de noviembre de 2016

Fotografía y mito

¿Cómo una fotografía logra convertirse en un icono que representa a toda una generación?


Una buena fotografía va más allá de lo que muestra, de su sentido literal, y permite al observador hacer una lectura individual, de forma que una misma imagen puede adquirir innumerables significados. La calidad de una fotografía no depende del encuadre, la luz o el tipo de objetivo, sino que reside en lo que es capaz de transmitir, en lo que hace sentir a quien la ve. Dar a conocer la obra del fotógrafo, el contexto de la imagen o la historia que se esconde detrás de cada instantánea ayuda al espectador a recordar la fotografía y a que ésta quede guardada en la memoria colectiva de una sociedad.

Las fotografías que han pasado a la historia tienen algo en común: muestran mucho más de lo que vemos. Al igual que las míticas obras de arte, la idea o el concepto que transmiten estas fotos son mucho más grandes que la imagen en sí. Por ello, no es de extrañar que las fotografías más conocidas de la historia hagan referencia a temas que despiertan diferentes sentimientos en el espectador. Algunas de esas imágenes se captan con el propósito de hacerse universales, otras en cambio son fruto de la espontaneidad y es la sociedad quien las convierte en mito. 

Todos recordamos “V-J Day in Times Square” de Alfred Eisenstaedt, la mítica imagen en blanco y negro del beso en Times Square entre un marinero y una enfermera estadounidenses tras conocer el fin de la Segunda Guerra Mundial. Lo mismo ocurre con “El Che Guevara” tomada por Alberto Korda en 1960, que ha pasado a ser el icono de una ideología; “La madre migrante” de Dorothea Lange, que retratra a una mujer con sus tres hijos en el invierno de 1936 durante la gran depresión americana, o la reciente “Esperanza de una nueva vida” de Warren Richardson, ganadora del World Press Photo 2015 que ha conseguido convertirse en la representación de todos los refugiados por la guerra de Siria. Cada una de ellas muestra un sentimiento diferente: euforia, determinación, desolación, esperanza... y eso es lo que atrapa al espectador en la imagen y le hace partícipe de la historia.

El amor siempre ha sido y será uno de los temas preferidos de los artistas precisamente por la grandeza del sentimiento y lo que logra comunicar. Por ello la historia del arte está llena de pinturas, esculturas, canciones, poesías, libros y fotografías acerca del amor. El objetivo es individualizar cada historia de amor y de esta forma llegar al gran público, hacerla única y universal al mismo tiempo.


Hablamos por ejemplo de “El beso frente al Hôtel de ville”, la fotografía más conocida de Robert Doisneau. La imagen fue tomada en el París de los años 50 y muestra a dos jóvenes que se besan apasionadamente entre la ajetreada multitud, que se desdibuja a su alrededor. Pero esta instantánea en blanco y negro dice en realidad mucho más: es el símbolo del amor, de París como ciudad emblemática de la época. Para los protagonistas solo importan ellos mismos, lo que ocurre a su lado es irrelevante, y así lo muestra Doisneau y se lo hace saber a todo el que la observa. Cualquiera puede identificarse con la historia de la imagen, y ahí es donde deja de ser una fotografía para convertirse en un mito. 

miércoles, 26 de octubre de 2016

Encuesta de consumo cultural entre jóvenes universitarios

Las actividades culturales forman parte del día a día de la sociedad actual. Las grandes ciudades ofrecen una amplia y diversificada oferta cultural para llegar a un público lo más amplio posible según sus edades, gustos y posibilidades económicas. Las personas más jóvenes son grandes consumidores de cultura, en concreto, la población universitaria se encuentra dentro de los grupos sociales que acuden a más eventos de este tipo. 

Con esta encuesta tratamos de analizar y reflejar mediante estadísticas el consumo de cultura entre los jóvenes universitarios: sus preferencias, hábitos, presupuestos, etc. Para ello hemos realizado un cuestionario a 100 estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid, 50 hombres y 50 mujeres con edades comprendidas entre los 19 y los 35 años. El 60% de las encuestas se ha llevado a cabo de manera presencial y el 40% restante online.

Para empezar observamos ciertas diferencias entre hombres y mujeres a la hora de elegir sus actividades favoritas: mientras el cine es la opción preferida de los varones, ellas se decantan por los conciertos. Sin embargo, ambos géneros eligen el cine, los conciertos, las obras de teatro y los musicales, antes que los museos, las exposiciones y las bibliotecas.



Respecto a la frecuencia con la que los jóvenes acuden a eventos culturales en los lugares ya citados obtenemos varios datos: los lugares visitados con más asiduidad son los cines y las bibliotecas (por motivos de estudio), puesto que un 36% ha asegurado hacerlo más de 5 veces al mes (entre 5 y 10 veces concretamente). El resto de la oferta cultural recibe un número mucho menor de visitas por parte de nuestros encuestados, de 1 a 5 veces al mes en un 91% de los casos.

En cuanto al presupuesto que los estudiantes reservan para gastos culturales encontramos que la mayoría de los entrevistados, en concreto un 83%, han asegurado emplear entre 10 y 20 euros cada mes en actividades culturales. Tan solo el 14% guarda más de 50 euros para ello, y llama la atención el 3% de estudiantes que gastan más de 100 euros cada mes en servicios culturales. Un resultado esperado debido a que la mayoría de los universitarios no poseen independencia económica. 

Diferenciando los presupuestos que dedican a la cultura de hombre y mujeres, se aprecia un mayor gasto en cultura por parte del género femenino con una media de 34,42€ frente a los 26,89€ de los hombres.



Quisimos hacer una diferenciación según el ámbito geográfico en el que se mueven los estudiantes a la hora de consumir cultura para saber si lo realizaban en Madrid o en otros lugares. El resultado es contundente puesto que el 90% de los entrevistados afirma que realiza más actividades culturales en la capital que en otros lugares. Las cifras responden a la lógica dado que la muestra de población seleccionada para la encuesta pertenece al alumnado de la Universidad Complutense de Madrid y que, independientemente de dónde cuál sea su lugar de procedencia, residen en la capital durante el periodo universitario. De la misma forma, observamos que el lugar de nacimiento de los entrevistados no supone ninguna diferencia, ya que los resultados no muestran diferencias dependiendo de si han nacido en Madrid o fuera.

Para saber cuáles son los canales de información sobre cultura más efectivos hemos preguntado a los estudiantes de qué formas reciben ellos la información. No hay dudas en este punto: las redes sociales son el mejor canal de comunicación con un 36%, seguida de la publicidad en los medios de comunicación que ostenta el 26%. Del resto de canales de información, prevalece la publicidad a través de amigos (el famoso de boca en boca) frente a la publicidad en la calle. Tan solo un 2% de los jóvenes ha declarado utilizar otras opciones como las guías de ocio para informarse acerca de este tipo de eventos.

Para ahondar más en este punto, hemos estudiado las diferencias entre mujeres y hombres: Las redes sociales y la publicidad a través de los medios de comunicación tienen mayor relevancia para las mujeres que para los hombres, mientras que las amistades son prescriptores de cultura tanto para unos como para otros.



Según los hábitos de consumo de cultura podemos agrupar a los estudiantes en dos conjuntos: los que prefieren los fines de semana y los que lo hacen de lunes a jueves. Como era de esperar, el 88% de los jóvenes optan por el fin de semana, de viernes a domingo, para realizar actividades relacionadas con el ámbito cultural. Por su parte, el 22% de los encuestados aprovecha de lunes a jueves para realizar actividades culturales.

En cuanto al grado de satisfacción con la oferta cultural de Madrid, apreciamos una mayoría del 65% que afirma estar contento con la misma, mientras que tan solo el 17% dice no estarlo. El resto de los encuestados no se decantan por ninguna de las dos opciones. Los estudiantes entrevistados tenían la oportunidad de proponer las mejoras que realizarían para conseguir una oferta cultural más satisfactoria y las peticiones más demandadas están relacionadas con la bajada del precio para hacer más accesible la cultura, así como el aumento de la variedad de espectáculos y temáticas. De la misma forma, algunas personas reclaman mayor atención a las pequeñas salas de espectáculos o una mejora de la publicidad para dar a conocer este tipo de eventos.

Para terminar, en una valoración más amplia sobre la cultura en España en general, el 38% de los encuestados han calificado como ‘buena’ la cultura española. Aunque las personas que lo valoran como excelente representan solo el 8%, el porcentaje de ‘pésima’ es aún más baja, con un 6%. El 21% la considera mala y el restante 27% la describe como ‘pasable’.

miércoles, 19 de octubre de 2016

¿Cuánto nos gastamos en Cultura?

El gasto de consumo cultural de los hogares es uno de los indicadores que proporcionan un conocimiento objetivo de la situación cultural del lugar estudiado. El anuario de estadísticasculturales elaborado por la Subdirección General de Estadística y Estudios y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, recoge éste y otros indicadores para analizar el escenario cultural de nuestro país.

Valiéndose de la Encuesta de Presupuestos Familiares realizada en 2006 por el Instituto Nacional de Estadística, el gasto de consumo cultural de los hogares estudia la información relativa al mismo desglosándola según los grupos de gasto, las características del principal sustentador del hogar (sexo, edad, estudios, situación laboral y estado civil), los intervalos de ingresos  mensuales del hogar  y el tamaño del municipio y comunidad autónoma en la que se encuentre.

Lo primero que llama la atención de este análisis es que el gasto en bienes y servicios culturales ha sufrido una importante caída desde el año 2007 hasta el 2014, último año que recoge el estudio. Destaca especialmente la tapa comprendida entre 2008 y 2013, tiempo en el que el gasto en cultura se reduce más de un 6%. Un descenso lógico teniendo en cuenta la crisis económica que caracteriza a este periodo. Sin embargo, vamos a centrarnos en los años 2013 y 2014, los más recientes que se analizan en el Anuario, para esbozar el panorama cultural reciente.


Si examinamos el gasto de los hogares según el tipo de bienes y servicios culturales que consumen, se observa que los libros y las publicaciones periódicas como periódicos y revistas son el sector más perjudicado, puesto que su consumo desciende notablemente. Como no es de extrañar el gasto que más aumenta está relacionado con el uso de dispositivos electrónicos e internet aunque lo hace de forma moderada, al igual que los espectáculos culturales, museos, bibliotecas, parques y similares, que crecen ligeramente. Otros servicios culturales como la compra de aparatos de radio, televisión, imagen y sonido descienden moderadamente.

Según las características demográficas de la población podemos concluir: En primer lugar, las mujeres aumentaron su gasto en bienes y servicios culturales más que los hombres, que mantuvieron un nivel similar en ambos años. Por otra parte, según los grupos de edad se observa un incremento importante del 2013 al 2014 entre la población más joven del estudio, aquellos que tienen entre 16 y 19 años, mientras que el resto de la población disminuye su gasto en cultura. En cuanto al nivel de estudios cabe subrayar que tan solo el grupo que posee una enseñanza superior aumentó su consumo cultural en los años mencionados. De la misma forma solo quienes tenían una buena situación laboral aumentaron su consumo, ya que los desempleados y jubilados descendió notablemente. Además debe mencionarse que, según su estado civil, tan solo los divorciados hicieron un mayor gasto en estos años.



Respecto al territorio, tan solo cuatro comunidades autónomas incrementaron su gasto en bienes y servicios culturales entre 2013 y 2014. La lista la encabeza Aragón, seguida de Cataluña, Castilla y León y Navarra. En el resto de comunidades las cifras bajan de una forma más o menos acusada. 

(Gráficos de aresaragonescena.com)

sábado, 28 de mayo de 2016

Ensayo sobre un fotoperiodista: Cristina García Rodero

INTRODUCCIÓN

Retrato de Cristina García Rodero
Cristina García Rodero es un icono de la fotografía de nuestro país. Reconocida a nivel mundial por ser la primera española en formar parte de la agencia Magnum de fotoperiodismo, esta manchega ha dedicado su carrera a viajar para documentar las tradiciones y costumbres más recónditas de todos los puntos de España, así como de algunos lugares exóticos del mundo.

Cuenta con una trayectoria profesional de más de cuatro décadas, muy ligada al mundo del arte debido a su formación académica. Su pasión por los rituales humanos le ha llevado a desarrollar un estilo propio caracterizado por la belleza y la perfección con las que trabaja. Su método es lento y puntilloso, tal como reconoce ella misma, lo cual la define más como fotodocumentalista que como fotoperiodista. 

El blanco y negro, la búsqueda de individualidad dentro de las multitudes y la capacidad de transmitir sentimientos, son los rasgos que definen las instantáneas de sus múltiples reportajes, género en el que destaca y que le ha supuesto el reconocimiento a nivel nacional e internacional. Así lo demuestran las numerosas exposiciones permanentes de su obra que se encuentran repartidas por prestigiosos museos de todo el mundo y los innumerables premios que ha recibido a lo largo de su trayectoria.

A nivel personal, considero a Cristina García Rodero una de las mejores fotógrafas actuales del panorama nacional. Sus imágenes logran transportar al espectador a los rincones que fotografía, haciéndole partícipe del acontecimiento. Me llama especialmente la atención el uso que lleva a cabo del blanco y negro y su capacidad para elegir siempre el ángulo indicado, el que nos muestra la parte más importante pero no la más evidente en muchas ocasiones. Capta aquello que de otra forma quizás pasaría desapercibido con una técnica envidiable.

Su carácter reservado y profesional, se torna aún más tímido en las entrevistas y conferencias que imparte, lo que demuestra una humildad digna de admirar teniendo en cuenta sus logros y trayectoria en el mundo de la fotografía. 


CRISTINA GARCÍA RODERO

El nombre de Cristina García Rodero es uno de los más grandes de la fotografía española. Con más de cuatro décadas de trabajo a sus espaldas, ha conseguido hacerse un hueco en una profesión que ama y a la cual se ha dedicado por completo. 

Nacida el 14 de octubre de 1949 en Puertollano, Ciudad Real, se trasladó a Madrid en 1968, donde reside desde entonces. Compró su primera cámara en Ceuta a los 17 años, y solo un año más tarde comenzó sus estudios de Bellas Artes en la Universidad Complutense. Su vocación siempre fue la fotografía, pero España no disponía de escuelas que pudieran saciar sus ansias de conocimiento ni desarrollar su creatividad. Por este motivo se matriculó en Bellas Artes, estudios que contenían la asignatura de Fotografía en su programa lectivo. “Empecé a interesarme por la fotografía a los 11 años, pero para jugar. A los 16 empezaba a ser una necesidad. A los 20, que es cuando entré por primera vez en un laboratorio, ya digo que soy fotógrafa”, narra García Rodero.

Tras licenciarse en pintura en 1972, se inició en el mundo de la docencia dando clases de dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, y ya en 1983, comenzaría a impartir Fotografía en la misma facultad en la que años antes había sido estudiante. Hasta 2007 compatibilizó su actividad como profesora con la creación fotográfica y la colaboración en diversas publicaciones periódicas nacionales y extranjeras lo cual le ha llevado a viajar por todo el mundo en busca de los rituales más remotos y sorprendentes del ser humano. Hoy en día continúa vinculada a la Universidad Complutense, donde dirige cursos de verano sobre Fotografía Documental. Además, su espíritu creador se mantiene indomable, dispuesta a seguir descubriendo rincones y personas que fotografiar a sus 66 años.

En el año 2009 Cristina García Rodero se convirtió en la primera española en ingresar en la célebre agencia fotoperiodística Magnum. Toda su obra fotográfica está ligada al reportaje, un género que precisa dedicación y tiempo para exprimirlo al máximo, y en esto es toda una experta.


TRAYECTORIA

Los primeros trabajos de Cristina García Rodero aparecen ya en los años sesenta como parte de los concursos universitarios en los que participaba. Rápidamente comenzó a interesarse por las fiestas populares de toda España, lo que marcará el desarrollo del resto de su carrera profesional. 

Apenas unos meses después de licenciarse en Bellas Artes, recibió una beca de la Fundación Juan March con la que pretendía dar una visión general de nuestro país, un trabajo al que dedicó quince años de su vida. Fue en 1973 cuando se inició en esta tarea de captar con su objetivo los ritos, tradiciones, costumbres y fiestas de toda la geografía nacional, aunque más tarde pasaría a moverse también por el extranjero. “Al terminar la carrera, sabía que iba a tener que vivir de la enseñanza y yo lo que quería era vivir años de aventura, conocerme a mí misma y también a mi país. Y la beca fue la forma independiente de encontrar algo que me hacía ser aventurera y ser creadora, ponerme a prueba a mí misma, sobre todo me dio la oportunidad, los medios”, relata en una entrevista para el periódico El País.

El fruto de todo ese trabajo aparece publicado por primera vez en España Oculta, su primera gran obra. Más tarde presentaría a nivel nacional España, fiestas y ritos; y en el ámbito internacional Europa al sur, Rituales en Haití, María Lionza: la diosa de los ojos de agua, Transtempo, Combatiendo la nada, Los siete pecados capitales y Con la boca abierta, su último trabajo hasta el momento. De esta forma, ha viajado por Grecia, Portugal, Italia, Georgia, Kosovo, Rumanía, Venezuela, México, Estados Unidos y Haití, siempre con la espiritualidad y los ritos como telón de fondo que todo lo envuelve.

García Rodero respeta y admira su profesión, “mi cámara es mi ojo”, asegura. Se autodefine como “perfeccionista, puntillosa, intuitiva, muy seria con el trabajo, torpe y algo lenta”, y opina que no sirve como fotógrafa de actualidad por ser “lenta y cabezota”. “Me cuesta llegar a los sitios, aún más dejarlos”, comentaba en una entrevista radiofónica en la que aseguraba que le da pavor hablar en público y escribir. Sin embargo, no duda cuando dice que durante sus años de viajes por España se convirtió en reportera.

Ha dedicado toda su vida a la fotografía y todo apunta a que seguirá haciéndolo. Considera que es un trabajo a tiempo completo, que conlleva una gran dedicación debido, entre otros motivos, a los continuos viajes que se realizan. A su juicio, se trata de una profesión difícil de compaginar con la vida privada, “por eso muchos reporteros están divorciados”, bromea. Sin embargo, pierde la sonrisa cuando habla del papel de la mujer en la Fotografía, un mundo que considera machista por la predominancia de los hombres frente a las mujeres. “La sociedad va avanzando y cada vez es menos machista, pero la fotografía no”, decía con dureza.

De la misma forma, García Rodero mantiene una postura crítica acerca de la situación actual de la fotografía, cuyo mercado se ha devaluado debido a la conquista de las nuevas tecnologías y la generalización de su uso. “La gente piensa que es muy fácil hacer una fotografía; el hecho de que cualquiera con una cámara o un móvil pueda hacer una foto va muy en contra de la profesión”, opina. Sin embargo, sabe reconocer las ventajas de la era digital, destacando especialmente dos: la capacidad de almacenamiento de las tarjetas de memoria frente a los carretes tradicionales y el sencillo paso del color al blanco y negro.

Precisamente el empleo del blanco y negro se ha convertido en una constante a lo largo de su carrera, en una seña de identidad. La fotógrafa se siente más cómoda en este registro debido a la libertad técnica que le permite. “Lo bueno que tiene este color bidimensional es que te separa tanto de la realidad que te lleva a otra dimensión, crea un misterio. El color ya tiene una importancia en la fotografía, a veces una foto la puede salvar el color, el blanco y negro, sin embargo, no tiene nada a lo que poderse agarrar, o es buena la foto o no lo es”.

Sus reportajes son un culto a la individualidad dentro de la multitud, como demuestra la abundancia de retratos y medios planos en su trabajo. Por el contrario, desecha los planos generales por considerarlos meramente descriptivos, sin capacidad para transmitir sensaciones ni emocionar. El suyo es un arte que no quiere llamar la atención sobre sí mismo sino sobre los seres humanos y los lugares de los que se alimenta. Hay que fijarse un poco más para reparar en el cuidado de una composición que finge ser una escena captada arbitrariamente.

REPERCUSIÓN DE SU OBRA

Actualmente las creaciones de Cristina García Rodero están distribuidas en diferentes colecciones de museos de todo el mundo. En España destaca la muestra permanente expuesta en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, aunque también se encuentra en el Instituto Valenciano de Arte Moderno, en el Museo de las Peregrinaciones de Santiago de Compostela, en el MUSAC de León o en la Fundación Banesto de Madrid entre otros muchos centros artísticos.

Fuera de nuestras fronteras llama la atención su amplia presencia en Estados Unidos, donde se muestra su obra en centros de referencia a lo largo de todo el país como el Museum of Fine Arts de Houston, el Seattle Art Museum de Washington, el Getty Center for de History of Arts and the Humanities de Santa Mónica, California, o el International Center of Photography de Nueva York. 

De la misma forma, su influencia se extiende a otros países como Suiza, donde expone en la Maison Européene de la Photographie de Lausana; Venezuela, en el Museo de Bellas Artes de Caracas; Portugal, en el Centro Português de Fotografía de Oporto; o Francia, en el Collection de l’Imaginerie. 

Su trabajo es extenso y delicado, lo que le ha llevado a realizar numerosas exposiciones, tanto de forma individual como colectiva, en museos de todo el mundo. Su primera exposición individual tuvo lugar en México bajo el título Fiestas tradicionales de España, que sorprendió al público latinoamericano por la peculiaridad de sus fotografías.

Su opera prima, España oculta, ha recorrido múltiples espacios, como el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, el Museo de Bellas Artes de Caracas, la Photographers’ Gallery de Londres, el Zentrum fur Audiovisuelle Medien en Sttutgart y un largo etcétera. Con esta exposición sobre las costumbres españolas más insólitas, Cristina García Rodero consiguió hacerse un hueco en la fotografía internacional. 

En las exposiciones colectivas en las que ha participado se ha erigido como representante de nuestro país, situando la fotografía española en lo más alto. Su primera muestra colaborativa se presentaba bajo el título de Contemporary Spanish Photography, realizada en Albuquerque en 1985. Poco a poco se irían sucediendo Photographen Aus Spanien en Essen; After Franco en la Marcuse Pfeiffer Gallery de Nueva York; Cuatro Direcciones de la Fotografía Contemporánea Española en Madrid; Chefs d’Oeuvre de la Photographie, les Années 70 en Lausana; Géneros y tendencias en los albores del siglo XXI en Madrid; De la Rebelión a la Utopía (Fotografía de los años 60-70) en Barcelona; Artistas Españolas en Europa en Finlandia, París y Nueva York; Femmes Photographers en París, y otras muchas a nivel mundial.

LA AGENCIA MAGNUM

Uno de los grandes triunfos de su carrera fue el ingreso en la Agencia Magnum de Fotoperiodismo en el año 2009, después de un proceso de selección que se alargó hasta los cuatro años de duración. Se trata de un doble reconocimiento puesto que son muy pocos los españoles y las mujeres que forman parte de este selecto grupo. Hasta su llegada, no había ningún español y tan solo seis mujeres formaban parte de la agencia que en 1947 fundaran Henri Cartier-Bresson, Robert Capa y David Seymour. “No sé por qué no hay más mujeres en Magnum; tampoco sé por qué no hay más fotógrafos españoles en general” declaraba durante una entrevista. La fotógrafa considera importante su ingreso en la cooperativa “primero por ser mujer, segundo por la edad que tengo, y tercero por entender mi fotografía, que es fotografía de lo cotidiano”.

Una de las razones fundamentales para hacer efectivo su ingreso en Magnum fue el hecho de poder compartir la experiencia con “sabios de la fotografía”, así como la certeza de saber que sus imágenes serán conservadas y valoradas cuando ella muera. “Qué va a pasar con mis archivos cuando yo muera, yo quiero que vivan aunque yo ya no esté, y ellos lo saben conservar muy bien, al igual que el valorar mi trabajo y que no abusen de mí. Es una agencia que te respeta”, explicaba Cristina García Rodero.

Sus expectativas se mantienen altas en cuanto a su legado, pues su objetivo es transmitir pasión y amor con cada una de sus fotografías. Espera que cuando alguien vea sus instantáneas encuentre poesía y lo real devenga en surreal.

Pertenecer a Magnum ha dado pie a que muchos teóricos comparen su obra con la de Robert Capa, Sebastiao Salgado o, especialmente, con la de Cartier-Bresson, ya que sus imágenes aparecen juntas en algunos libros. “A mí las comparaciones nunca me han gustado, el que ambos queramos hacer un trabajo serio con dedicación, es lo que nos define. Capa se jugó la vida y la dio. Cartier-Bresson es el referente del fotorreportaje”, sentencia la fotógrafa.

PREMIOS Y PUBLICACIONES

En su dilatada carrera ha recibido innumerables premios, entre ellos destacan el Premio Eugene Smith de Fotografía Humanista y el Premio Dr. Erich Salomón, ambos en 1990; el World Press Photo en la categoría de Arte en el año 1993; el Premio Nacional de Fotografía en 1996; el Premio Godó de Fotoperiodismo en el 2000; la Medalla de Oro al Mérito a las Bellas Artes en 2005; el Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid a la trayectoria artística en 2006; la Medalla de Oro al mérito en el trabajo por parte del Gobierno de España; o la Medalla de Oro de la Comunidad de Castilla la Mancha en este mismo año.

Gran parte de su obra queda plasmada en los libros que ha publicado acerca de sus reportajes. España Oculta, Rabarka o monte das 600 cruces: una peregrinación ortodoxa en Polonia, Lo festivo y lo sagrado, Cristina García Rodero, peregrinación a Santiago en Haití, Benicàssim: el Festival y Trastempo son los títulos de las siete obras publicadas que guardan de manera imborrable su legado fotográfico. 

LEGADO FOTOGRÁFICO

España Oculta

España Oculta es una obra de arte fotográfica. Se trata del primer trabajo que realizó Cristina García Rodero, gracias al cual consiguió abrirse paso en el ámbito de la fotografía. Además de ser el primero, este reportaje es probablemente el más conocido y comentado de la artista de Puerto Llano para el que dedicó 15 años de su vida. Se considera como un viaje en blanco y negro a los festejos de “un país que salía de 40 años de oscuridad y que cambiaba muy muy rápido para bien”

Este meticuloso trabajo fue reconocido con el Book of the Year Award, otorgado por la Arles Festival of Photography cuando fue publicado en 1989, mismo año que se alzó con el prestigioso premio Eugene Smith de Fotografía Humanista. Conseguía así el merecido reconocimiento de uno de los padres del reportaje fotográfico como si de un anticipo de lo que sería su trayectoria se tratara. 

Desde el principio mostró una predilección por captar la espiritualidad de los seres humanos, sus creencias, fiestas y actividades en un marco popular tan rico como desconocido en la mayoría de ocasiones. Los pueblos de España le sirvieron como escenario para su creación, en la que refleja, por un lado, los elementos rituales de la fiesta con un tono enigmático, medio burlesco y medio terrorífico, y por otro, la pura expresión de la fe religiosa y el papel de los toros en las diversas celebraciones regionales españolas. 

Su trabajo nos hace reflexionar acerca de la evolución que el mundo rural ha experimentado durante los últimos tiempos mediante imágenes tan crudas que rozan la fantasía. El “meón” del carnaval, el page de la cruz y la niña de blanco en las puertas de un sombrío cementerio gris son imágenes de este reportaje que han pasado a la historia mundial de la fotografía.




Rituales en Haití

El trabajo más exótico de la fotógrafa es sin lugar a dudas Rituales en Haití, una colección de un centenar de fotografías tomadas entre 1997 y 2003. La espiritualidad del ser humano es de nuevo una de las constantes en la recopilación de García Rodero que, ante la falta de documentación acerca del tema, llevó a cabo una investigación en primera persona para conocer más acerca de esta primitiva sociedad.

“De repente me encontré en Haití, con ese pueblo que tanto ha sufrido. Me quedé muy impresionada con el vudú, la religión en la que se refugian, que el hombre blanco se ha ocupado de desprestigiar. Son un pueblo luchador y muy rico, pero también muy sufridor y muy artístico. Con ellos pude retratar mis obsesiones: las dualidades. Existe una porque existe otra: lo natural y lo sobrenatural; lo religioso y lo pagano; la vida y la muerte; el cuerpo y el alma. Y espero que esa impronta esté presente en mi obra”, desarrollaba García Rodero sobre esta obra en la que transcienden los límites de lo sociológico para adquirir tintes de una gran profundidad artística.



Con la boca abierta

Con la boca abierta es el último proyecto publicado por Cristina García Rodero. Se trata de un repertorio formado por 55 fotografías tomadas en los cinco continentes en su habitual blanco y negro, que recoge imágenes de 43 años de trayectoria con un solo hilo conductor: sus protagonistas aparecen siempre “con la boca abierta”. Desde procesiones religiosas en España hasta trances caribeños, pasando por nacimientos, muertes, o celebraciones del orgullo gay, García Rodero expone en esta muestra los trabajos inéditos de una vida de dedicación.

“Nunca me había fijado en la boca, siempre en los ojos, hasta que me di cuenta de que la boca era mucho más expresiva porque da salida y entrada a sentimientos, comidas, gritos, dolor, sensualidad…”, comentaba la autora en la presentación de su trabajo. Aunque todos los protagonistas tienen la misma expresión, ninguno parece transmitir lo mismo. 


CONCLUSIONES

El trabajo de Cristina García Rodero merece ser clasificado como una de las mejores carreras fotográficas de nuestro país. La dedicación y empeño quedan plasmados en cada proyecto de la autora, cuya fotografía manifiesta siempre un hondo interés por el comportamiento humano con un estilo poético de gran fuerza emocional. 

Su estilo guarda similitudes con el de algunas figuras míticas de la fotografía como Robert Capa, Cartier-Bresson o Sebastiao Salgado, pero mantiene siempre un sello personal que hace de sus instantáneas un legado personal que sin duda, dejará huella en las futuras generaciones de fotógrafos.

Aunque su trabajo no puede considerarse fotoperiodista como tal, debido principalmente al tiempo que dedicada a cada proyecto, García Rodero ha creado una inigualable biblioteca documental acerca de las costumbres del ser humano que de otra forma hubieran pasado desapercibidas y habrían desaparecido con el paso de los años. En sus desplazamientos por España y, especialmente por el resto del mundo, ha llevado a cabo un indudable trabajo periodístico al recabar datos de las distintas costumbres y tradiciones, y dejarlos plasmados en sus imágenes. 

El tiempo y los medios empleados en cada viaje, que a primera vista podrían calificarse de excesivos, parecen pocos cuando se observa el resultado final de su obra. Por esta razón, su ingreso en la Agencia Magnum, uno de los grandes hitos de su vida laboral, y cada uno de los premios obtenidos a lo largo de los años, se convierten en el modesto reconocimiento que el mundo de la fotografía podía dedicarle.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Mujer en medios deportivos: Entrevista a Elena Villaécija

Elena Villaécija durante
la entrevista en Radio Marca
Risueña, positiva y tímida. Así es Elena Villaécija y así es como se deja ver ante la cámara. Sus años de experiencia frente a un micrófono hablando para miles de personas no han conseguido quitarle los nervios previos a una entrevista. 

Elena Villaécija es un ejemplo de mujer en un mundo hombres, pues siempre ha trabajado en medios de comunicación deportivos. Actualmente forma parte del selecto equipo de Radio Marca, la radio especializada en deportes que más oyentes acumula según los datos del Estudio General de Medios. Su juventud no es para nada sinónimo de inexperiencia, de hecho, desborda profesionalidad cuando locuta en la radio.

Su visión acerca de la figura de la mujer en los medios de comunicación es tremendamente positiva. "No creo que el periodismo sea una profesión machista", asegura. Elena conoce muy bien cómo funcionan las cosas en una redacción porque lo vive desde dentro, y dice sentirse a gusto con su trabajo, afirmando que nunca ha visto machismo en su entorno. 

Reconoce que su edad puede haberle favorecido en ese aspecto: "Yo nunca he vivido una situación de desigualdad pero quizás las generaciones anteriores sí tuvieron que pasar por eso". Pero, en su opinión, actualmente los medios de comunicación son equitativos, incluso en el ámbito deportivo en el que ella se desenvuelve. "Todas las mujeres con las que he trabajado en Deportes estaban muy bien valoradas, a la misma altura que cualquier otro compañero, porque sabían realizaban bien su trabajo".

Por contra, explica que el número de hombres de las redacciones de deporte es siempre mayor que el de mujeres, "quizás porque hay más hombres interesados en este campo". De sus años de carrera recuerda que había más estudiantes femeninas que masculinos, aunque esa proporción no se equipare con la que luego ha encontrado en las redacciones. Pero mantiene una visión optimista en cuanto al futuro, ya que cada día más chicas se interesan por el mundo del deporte desde las facultades de periodismo.
Elena Villaécija durante la entrevista en Radio Marca
En cuanto a los estereotipos de la mujer periodista deportiva, realiza una diferencia según el medio de comunicación en cuestión. Considera que la televisión es un medio más polémico que la radio o la prensa escrita puesto que entra en juego la imagen. "Si una periodista es guapa y hace bien su trabajo, perfecto; pero si el requisito para que le dejen hacer ese trabajo es ser guapa...". Deja la frase en el aire, expresando mediante el silencio su coherente visión acerca de las diferencias de géneros.

La percepción de Elena se contrapone con la idea preconcebida por gran parte de la sociedad, que tilda de machistas a los medios de comunicación, con especial mención a las secciones deportivas. Aunque es precavida no quiere generalizar, su experiencia en el mundo laboral es un soplo de aire fresco en lo que a feminismo se refiere, aportando un punto de vista diferente que perfila un horizonte optimista para cualquier mujer que en un futuro quiera dedicarse al que García Márquez calificaba como el oficio más bonito del mundo.

La conclusión que obtenemos después de hablar con Elena Villaécija es que son otras cuestiones más allá del género las que determinan el éxito en el mundo del periodismo: el trabajo, la constancia y, muy especialmente en su caso, la alegría y el optimismo que lleva por bandera.

Elena Villaécija durante la entrevista en Radio Marca

viernes, 6 de mayo de 2016

Feminismo en la Complutense

La Universidad Complutense de Madrid es uno de los centros de enseñanza más comprometidos con el feminismo en nuestro país. Entre sus muros se imparten asignaturas que conciencian a los estudiantes de la importancia de la igualdad de género, se realizan investigaciones y estudios acerca de la implantación de un sistema paritario y se deja paso al debate entre alumnos.

En la Facultad de Ciencias de la Información, donde se forman futuros periodistas, publicistas y comunicadores, se llevan a cabo jornadas feministas de manera habitual. En ellas, los estudiantes se organizan de manera autónoma y se reúnen para compartir impresiones y discutir sobre la evolución, situación actual y futura del feminismo en España y en los ámbitos estudiantiles y laborales.

Estos actos son en muchas ocasiones pequeñas reuniones entre amigos cuyo objetivo es aportar su granito de arena a favor de la igualdad. Estos jóvenes dejan a un lado la arraigada idea de que "el feminismo es cosa de mujeres" y participan en asambleas y debates en el que el público es tanto femenino como masculino. "La igualdad es cosa de todos y los hombres debemos estar activos para que se provoque un cambio de mentalidad en la sociedad y por fin haya una paridad real", afirma uno de los jóvenes.


Debate sobre feminismo entre alumnos de la Universidad Complutense

La charla en este caso comienza invitando a los alumnos a reflexionar: ¿Una mujer tiene las mismas posibilidades de ser contratada por una empresa que un hombre?. "La situación laboral de la mujer en España ha mejorado mucho desde hace unas décadas hasta ahora. Sin embargo, siguen existiendo diferencias que las sitúan en una posición de inferioridad respecto a los hombres: salarios más bajos, puestos de menor responsabilidad, ¡e incluso menos contrataciones por si se quedan embarazadas!", comenta una de las participantes.

La diferencia de salarios por realizar el mismo salario, la escasa presencia de mujeres en los puestos directivos o las entrevistas de trabajo de corte sexista son los temas principales de este encuentro, que continúa entre los estudiantes incluso una vez finalizado el tiempo de debate. La conclusión que sacan de estas enriquecedoras jornadas es que aún queda mucho por avanzar en materia de igualdad.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Corresponsal es una palabra que no tiene género

Con motivo del 40 aniversario de su nacimiento, el periódico El País organizaba esta semana una serie de actos para poner en relieve sus cuatro décadas de historia. Entre las propuestas encontramos un debate entre cuatro de sus corresponsales más célebres: Ángeles Espinosa, Pilar Bonet, Macarena Vidal y Yolanda Monge, periodistas en el Golfo, Moscú, Pekín y Washington, respectivamente.

El Palacio de Cibeles fue el lugar elegido para acoger la primera edición de Mujeres corresponsales, una ponencia en la que el público, presencial y online, pudieron dirigirse a las periodistas para realizar preguntas y comentar aspectos acerca de la mujer y su papel en el periodismo.

Mujeres Corresponsales: la experiencia de cuatro periodistas
 El coloquio, moderado por David Alandete, director adjunto del diario, se centró en el trabajo de un corresponsal: ser testigo directo de la realidad y saber distanciarse de lo que está ocurriendo para saber contarlo con objetividad.


“¡Corresponsal! Yo no soy la corresponsal, soy corresponsal, hay que señalar que es una palabra que no tiene género”, arrancaba Pilar Bonet. Bonet es una referencia internacional, lleva desde 1980 cubriendo la información de Europa del Este y desde 1982 en Moscú. Durante el conflicto de Crimea en 2014, por ejemplo, fue la encargada de hacer llegar la información hasta nuestro país. 

Trabajar en lugares donde la desigualdad en materia de derechos es una evidencia, ha puesto en serias dificultades a estas corresponsales. “Ser periodista en los países en los que las mujeres tienen las libertades y los derechos restringidos es difícil para todos; hombres y mujeres. Pero las mujeres que llegamos de fuera somos como un tercer sexo, somos unas privilegiadas porque la mayoría de las veces no nos tratan como mujeres sino como hombres honorarios”, explicaba por su parte Ángeles Espinosa, que actualmente tiene su base en Dubai pero ha trabajado en países como Irán, Irak, Egipto o Emiratos Árabes.

Pese a esas ventajas sobre la población local, las mujeres periodistas deben ir en muchos casos acompañadas por un compañero varón para poder realizar su trabajo. Sin embargo, Espinosa asegura que muchas veces funciona olvidar el límite y lanzarte, de esta forma logró entrevistar al jefe del Gobierno talibán, por ejemplo. Asimismo, asegura que se preocupa mucho de dar voz a las mujeres en sus crónicas.

El resultado fue una charla en la que las cuatro mujeres dieron voz a sus propias historias, mujeres que salieron del país con la valentía de enfrentarse a un mundo totalmente diferente: nuevo idioma, nueva cultura, nueva gente, nuevas normas. Hora y media que adentró a los oyentes en un mundo desafiante y complejo. Corresponsales que cubren noticias en países donde informar está mal visto y a veces se paga con la cárcel o la muerte. Ser corresponsal y mujer a la vez, es aún más complicado.

Fin del coloquio de Mujeres Corresponsales